Placeholder Photo

Life On a Year Abroad (with Spanish Translation) – October

October had many surprises in store for us… some of which go beyond the traditional year abroad realm of ‘yikes, how do I deal with this?’. From the beginning, we knew that this was going to be a month of holidays; first Argentina and Bolivia straight after, so there was not much sleep and relentless photo-taking. Vámonos. 

Buenos Aires welcomed us with beautiful weather and surprised us with the ability to take on liquids of any quantity to the plane (could’ve brought my face wash after all). While there, we saw all the tourist spots in the historical centre, as well as sampling chocolate from the famous Rapanui and traipsing around the vibrant Palermo neighbourhood. 

It seemed like it was going to be a peaceful trip. However, once we’d landed in Argentina, some of us caught wind of a potential protest that was going to be happening in Santiago – something about the metro price increase. We didn’t think much of it at the time, but by our second night in Argentina, there were fires, many incidents of police brutality and graphic videos everywhere.

Watching from afar was a gamble: international news began blaming protesters, while our friends ‘on the ground’ were sharing videos that showed it was the police and the army retaliating violently, not the predominantly student-populated manifestantes. 

While things have calmed down a bit in Santiago, the protests and subsequent brutality have spread across Chile, with biased news coverage in its wake. Britain may have an election in December, but Chile lost their democracy when they lost their right to protest peacefully (if not earlier). If you want to know more, follow accounts like @piensaprensa and @rei_chile on Instagram or their English counterparts in order to get the news from the locals, not the quasi state-owned channels. 

Spanish translation: 

Sin saberlo, Octubre iba a ser un mes lleno de sorpresas, de eventos que van más allá de la incertidumbre tradicional del año en el extranjero.   Desde el principio, sabíamos que tendríamos muchas vacaciones este mes; en primer lugar, Argentina, justo después, Bolivia. Eso significaba que las próximas semanas estarían llenas de tomar fotos y no mucho de sueño. Vámonos. 

Buenos Aires nos acogió con clima lindo y nos sorprendió con la posibilidad de traer líquidos de cualquier cantidad en el avión (que significaba que, después de todo habría podido llevar mi gel de cara). Mientras estábamos allá, vimos todos los lugares de interés en el centro histórico, junto con probar el chocolate del famoso Rapanui y vagar por el barrio vibrante de Palermo.

Parecía que iba a ser un viaje tranquilo. Sin embargo, cuando aterrizamos en Argentina, algunos de nosotros nos enteramos de una protesta con potencial que iba a empezar pronto en Santiago y que tenía como origen el alza de los precios del metro. No hicimos caso en ese momento, pero para la segunda noche en Buenos Aires, Santiago tenía fuego, incidentes de brutalidad policial y videos gráficos por todas partes.  

Observar desde lejos era un riesgo: las noticias internacionales empezaron a culpar a los protestantes, mientras nuestros amigos que estaban ‘en el lugar’ compartieron videos que mostraba que era la policía y los militares, no los manifestantes que eran en su mayoría estudiantil, quienes estaban contraatacando violentamente. 

La situación se calmó un poquito en Santiago, pero las protestas y brutalidad subsiguiente ahora se difunden por todo Chile, y la mayoría sin una cobertura neutra. En Reino Unido habrá una elección en diciembre, pero Chile perdió su democracia cuando perdieron su derecho a manifestar pacíficamente (sino antes). Si quieres informarte sobre el tema, sigue accounts como @piensaprensa y @rei_chile en instagram o sus equivalentes ingleses para recibir noticias de la gente chilena, no los canales casi estatales.

Darcey Stickley

Darcey Stickley is a final year Spanish & Politics student and Editor-in-Chief for 2020/1.

Previous Story

Extinction Rebellion Debate

Next Story

The issue with IMCs